Tan pronto se dio el silbatazo final del partido en el que México le ganó 2 a 0 a Sudáfrica, los mexicanos salieron a la calles y en los Fan Fest de las tres sedes lucieron a reventar, en el Zócalo de la CDMX, en Monterrey y en Guadalajara.
Cada vez que la Selección Mexicana triunfa en un torneo oficial, el país experimenta un fenómeno de euforia colectiva y fiesta nacional que paraliza y une a millones de mexicanos. Y hoy no fue la excepción, se volvió a repetir.
Se organizaron caravanas masivas haciendo sonar cláxones, ondeando banderas y gritando porras.
En la Ciudad de México y todos los estados y ciudades, las glorietas y monumentos icónicos se convirtieron en el epicentro de concentraciones masivas para celebrar.
El fútbol es un evento unificador que genera orgullo nacional y detiene las actividades cotidianas para concentrarse en la transmisión de los partidos.














