CNN en Español.- Comenzaron los alegatos iniciales en lo que podría ser la batalla legal más trascendental de Meta hasta la fecha en materia de seguridad juvenil y adicción. Si Meta pierde el caso, podría cambiar radicalmente el funcionamiento de sus plataformas de redes sociales.
La demanda fue presentada en 2023 por un grupo de 29 fiscales generales estatales que alegan que Meta diseñó intencionalmente sus plataformas para generar adicción en los jóvenes, impulsando así su negocio y perjudicando la salud mental de niños y adolescentes en sus estados. También afirman que Meta engañó al público sobre los riesgos de sus plataformas y que recopiló datos de menores en violación de la Ley Federal de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA).
El juicio, que comenzó esta semana en un tribunal federal de Oakland, escuchará los argumentos de los abogados de cuatro de esos estados: California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey. Meta niega las acusaciones.
En sus declaraciones iniciales, Megan O’Neill, fiscal general adjunta del Departamento de Justicia de California, expuso los argumentos de los estados, alegando que el negocio de Meta se basa en la explotación de los datos y la atención de los jóvenes, y que mintió sobre los riesgos conocidos para la salud mental de los adolescentes. Meta niega las acusaciones.
También indicó que los estados planean solicitar el testimonio de ejecutivos de Meta, incluido su director ejecutivo, Mark Zuckerberg.
Meta se enfrenta a miles de demandas que alegan que ha creado adicción y perjudicado a jóvenes —al igual que Snap, TikTok y YouTube— y ya ha perdido dos casos, lo que la obliga a pagar casi mil millones de dólares en indemnizaciones. Pero los daños en el caso del martes podrían ser mucho mayores: los cuatro estados reclaman en conjunto hasta 1,4 billones de dólares en concepto de daños.
La sanción económica propuesta es casi equivalente a la valoración total de Meta en Wall Street. Incluso si el tribunal concede una indemnización menor, los estados también solicitan una orden para modificar el funcionamiento de las plataformas de Meta.















