“Las organizaciones criminales operan a través de las fronteras; por ello, nuestra respuesta no puede ser aislada ni fragmentada. México seguirá cooperando con sus socios internacionales bajo principios claros: responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua y pleno respeto a nuestra soberanía”, expresó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Al participar en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, realizado en Argentina, en donde compartió los resultados de la Estrategia Nacional de Seguridad, destacó que México aceleró en los últimos meses el intercambio de información con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) y reveló que incluso han existido solicitudes informales para reducir tiempos frente a objetivos criminales.
Durante su mensaje, García Harfuch atribuyó parte de ese cambio a Terrance Cole, administrador de la agencia estadounidense. “La información ha fluido muchísimo más rápido”, sostuvo. Explicó que esos canales permiten obtener datos sobre personas que operan en territorio mexicano, Estados Unidos y otras zonas de Latinoamérica.
“Saltarnos los protocolos que a veces nos toman mucho tiempo”, expresó al describir mecanismos que facilitan una reacción con mayor velocidad.
La relación con la DEA ocupó un lugar central en la intervención. El titular de Seguridad agradeció también a René Amarillas, representante de esa institución en México, y sostuvo que la coordinación aumentó de manera significativa hasta alcanzar un flujo de datos en tiempo real.
Ante representantes internacionales, señaló que ningún país puede enfrentar por sí solo estructuras que producen drogas en una nación, adquieren precursores en otra, cruzan distintas fronteras, lavan recursos mediante diversos sistemas financieros y generan violencia lejos del punto donde comenzaron sus actividades.














