En el corazón de la Biósfera “El Cielo”, la Secretaría de Desarrollo y Medio Ambiente (SEDUMA) desarrolló el primer taller para dar a conocer la propuesta de actualización del Programa de Manejo de la Reserva, instrumento jurídico que servirá de guía y estrategia para el Área Natural Protegida, al dictar las normas que gobiernan cada actividad y decisión al interior del Área Natural Protegida, definiendo claramente lo autorizado y lo vedado.
Al evento acudió en representación de la titular de la SEDUMA, Karina Lizeth Saldívar Lartigue, el director de Recursos Naturales y Manejo de Áreas Naturales Protegidas, Daniel Alejandro Peñaloza Medellín, quien destacó que la ley establece que este programa debe actualizarse cada cinco años; sin embargo, en esta ocasión, se ha procedido a su revisión después de diez años desde su última modificación y cumplir con la instrucción del gobernador Américo Villarreal Anaya de salvaguardar y preservar la flora y fauna de la región.
“El Cielo, cuenta con la categoría de reserva de la biosfera, la más alta dentro de las áreas naturales protegidas, lo que le da más valor a la elaboración de este documento”, dijo. Durante las mesas de trabajo que se desarrollaron en las instalaciones del Parque Ecológico Biósfera “El Cielo”, participaron representantes y titulares de diversas dependencias, entre ellas Turismo; Caza y Pesca Deportiva; la Secretaría de Desarrollo Rural; Comisión Nacional Forestal; Fiscalía General del Estado, y el Instituto de Ecología Aplicada, además, de los presidentes municipales y comisariados ejidales de las comunidades que conforman el Área Natural Protegida.
“Con la participación de todos, se identificaron diversas áreas de clave y de interés, como la presencia de ecosistemas como los bosques de pino, encino, coníferas y mesófilos de montaña, estos últimos localizados en escasas regiones del país, y de la misma manera fauna representativa como el jaguar, el oso negro, el águila elegante, y algunas otras especies endémicas y en peligro las cuales serán identificadas y utilizadas para la creación de objetos de conservación a través del mapeo. Estos mapas, generados a través de un software especializado, serán herramientas fundamentales en el desarrollo del programa de manejo”.












