Entre reclamos de inequidad, denuncias de campañas anticipadas y advertencias sobre las llamadas “boletas planchadas”, el Instituto Nacional Electoral (INE) abrió formalmente el proceso electoral federal 2026-2027.
El consejero Arturo Castillo resumió el ambiente con una advertencia: estos factores representan “el escenario perfecto para una elección cuestionada”.
El contraste con el discurso institucional fue evidente, luego de que horas antes de la sesión extraordinaria del Consejo General, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, aseguró ante representantes de los medios de comunicación que existen condiciones de “piso parejo” para la competencia.
Sin embargo, durante la sesión, consejeros y representantes de partidos pusieron sobre la mesa una realidad distinta y exigieron al árbitro electoral ejercer plenamente sus facultades para impedir que el aparato gubernamental, los recursos públicos o las estructuras políticas de Morena inclinen la balanza.
En medio de la sesión se integró al Consejo General Alejandro Moreno Cárdenas como representante suplente del PRI, quien acusó a Morena y al gobierno de adelantarse a los tiempos electorales “con la complacencia” de las instituciones. Al dirigirse a Roberto Carlos Felipe López, le dijo: “Me dicen que usted es un hombre inteligente, con experiencia. Se ve sano, no se vaya a enfermar como los últimos tres”.
Moreno citó los recorridos de Andy López Beltrán en Tabasco, a los coordinadores en defensa de la transformación y al senador Armando Ayala Robles, quien ha presumido llevar 75 días de campaña en Baja California.
Denunció un “doble rasero” contra la oposición y exigió al INE actuar con carácter e imparcialidad.
Por su lado, Ariadna Montiel, quien también se sumó a la herradura de la democracia como representante de Morena, presumió: “Morena inicia el proceso electoral con un gran apoyo del pueblo y una amplia ventaja frente a los demás partidos.”













