En las últimas tres décadas, la población urbana de México se ha casi duplicado. Sin embargo, se ha desplazado hacia las periferias, lo que provocó una disminución de 2.5 millones de habitantes en las zonas centrales de las metrópolis, según un estudio del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey.
El análisis revela que, pese al crecimiento general de las ciudades, todas perdieron residentes cerca de sus centros. En Monterrey, la población dentro de cinco kilómetros del centro bajó de 485 mil a 377 mil personas entre 1990 y 2020. En Guadalajara pasó de 866 mil a 626 mil, mientras que el área central de la Ciudad de México perdió 166 mil habitantes.
Las zonas intermedias, distantes y periurbanas absorbieron el aumento, con ganancias de varios millones de personas. El estudio destaca que más del 40 por ciento de la población urbana vivía en áreas centrales en 1990; esa proporción cayó al 22 por ciento en 2020.
El valor del terreno en los centros sube tanto que se vuelve un espacio exclusivo para comercios o servicios, expulsando a los residentes.
Las edificaciones antiguas y vecindades se deterioran debido a la falta de políticas de rescate urbano y presupuestos de mantenimiento. Además el tráfico intenso, la contaminación y los largos tiempos de traslado reducen la calidad de vida y alejan a las personas de estas zonas















