Irán decidió cambiar su campamento base de Tucson, Arizona, a Tijuana, México, para evitar fuertes complicaciones con los visados estadounidenses y las tensiones diplomáticas y políticas entre ambos países. Esta ubicación logística les permite entrenar en México y cruzar fácilmente la frontera para jugar sus partidos en Estados Unidos.
La medida fue autorizada oficialmente por la FIFA y aprobada por las autoridades mexicanas debido a las siguientes ventajas estratégicas:
Logística y tiempos de traslado: Tijuana se encuentra a menos de una hora de vuelo o en un viaje rápido por tierra de Los Ángeles, ciudad donde el equipo disputará dos de sus tres partidos de la fase de grupos.
Problemas consulares: Las demoras y el riesgo de que jugadores y cuerpo técnico no recibieran sus visas estadounidenses a tiempo forzaron a la delegación persa a replantear su estrategia para no arriesgar su participación.
Vuelos directos: Facilita la operación de vuelos chárter directos desde Irán hacia territorio mexicano sin depender de las políticas migratorias de EE.UU.














