El Partido Demócrata recuperó el control del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos durante las elecciones legislativas de medio mandato de 2026. El resultado representa un revés para el presidente Donald Trump y su partido, que pierden el dominio del Congreso.
La oposición consiguió victorias en territorios tradicionalmente republicanos. Entre ellos destacan Texas, Kansas, Iowa y Carolina del Sur. Además, los demócratas lograron avances en distintas contiendas estatales.
De acuerdo con los resultados reportados por EL PAÍS, el partido superó los 218 escaños necesarios para controlar la Cámara de Representantes. También consiguió la mayoría en el Senado, después de ganar varias contiendas que favorecieron a los republicanos en elecciones anteriores.
El voto de castigo golpea al partido de Trump
El resultado refleja el descontento de una parte del electorado con la administración republicana. Entre los factores que influyeron en el voto destacan el costo de vida, la economía, la guerra con Irán y las críticas a la gestión del Gobierno.
Además, los demócratas centraron su campaña en cuestionar las políticas económicas y las decisiones de Trump. Por su parte, los republicanos intentaron movilizar a sus simpatizantes con temas culturales y críticas a sus adversarios.
Sin embargo, la estrategia republicana no consiguió conservar varias posiciones importantes. En Texas, los demócratas ganaron una contienda para el Senado y derrotaron al gobernador Greg Abbott, según el reporte electoral.
Ante la derrota de su partido, Donald Trump declaró que está dispuesto a aceptar los resultados. También manifestó su intención de trabajar con los demócratas en algunos asuntos.
No obstante, el presidente advirtió que utilizará su poder de veto si el Congreso aprueba iniciativas que considere inaceptables.
Por ello, el nuevo equilibrio legislativo anticipa una etapa de mayor confrontación política en Washington. Los demócratas podrán impulsar investigaciones, bloquear nombramientos y negociar las principales iniciativas del Gobierno.
Los legisladores electos asumirán sus cargos en enero de 2027. A partir de entonces, los demócratas tendrán el control de ambas cámaras y podrán ejercer mayores contrapesos sobre la administración de Trump.
Además, el resultado abre un nuevo escenario político rumbo a las elecciones presidenciales de 2028. Mientras tanto, el Partido Republicano tendrá que reorganizar su estrategia ante la pérdida del control legislativo.















