Ante alcaldes y representantes de más de 30 ciudades del mundo, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, llamó a construir una coalición mundial por la vivienda asequible, y compartió la experiencia de la capital mexicana para enfrentar la crisis global de acceso a un hogar.
Durante su intervención en la Conferencia U20: Vivienda, asequibilidad y el derecho, que reunió a ciudades de distintas regiones del mundo para intercambiar experiencias y políticas frente al encarecimiento de la vivienda, la mandataria capitalina planteó que garantizar el acceso a un hogar también significa defender el derecho de las personas a permanecer en sus comunidades.
“La Ciudad de México se suma a esta iniciativa de construir una coalición por una vivienda asequible a nivel mundial. Yo sé que muchas ciudades que están aquí presentes se van a ir sumando”, expresó.
En el evento, realizado en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos, Brugada Molina hizo énfasis en su discurso al señalar:
“Desde la Ciudad de México queremos demostrar que hay otra manera de enfrentar la crisis global de vivienda: construir sin expulsar, renovar sin desplazar y regular para garantizar derechos; frente a las ciudades mercancía, defendemos ciudades para ser vividas; frente a la especulación, proponemos la comunidad; frente a la expulsión, queremos lograr el derecho al arraigo; frente a la ciudad inaccesible, la ciudad asequible para las y los trabajadores”.
Recordó que hace casi 40 años, en 1987, llegó a esta ciudad como activista social, en el marco del Día Internacional de los Sin Techo, que era parte de una movilización proveniente de América Latina y Centroamérica que compartía una demanda que —afirmó— mantiene plena vigencia: No housing, no peace. Sin vivienda, no hay paz.
“Estamos aquí ya, en este caso, como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, pero con esas grandes luchas en defensa de la vivienda social, por políticas públicas, para que la población pudiera tener acceso a ella”, señaló.
La titular del Ejecutivo local expuso ante sus pares internacionales que durante décadas, en México, se abandonó la política pública de vivienda y se dejó al mercado la responsabilidad de garantizar el acceso a un hogar, bajo una lógica en la que la vivienda fue entendida como una mercancía y millones de personas quedaron excluidas del sistema financiero.
Frente a ello, destacó que la Ciudad de México ha construido durante los últimos años un modelo de política pública que coloca nuevamente al Estado como actor central en la producción de vivienda social y que incorpora la participación directa de las comunidades. “Tenemos un modelo de producción, de transformación del territorio y los movimientos sociales trabajan junto con el gobierno para construir viviendas sociales”, explicó.
Brugada Molina informó que entre 2018 y 2025 casi medio millón de personas salieron de la pobreza de vivienda en la Ciudad de México, aunque reconoció que persisten desafíos como la escasez de vivienda, la gentrificación y la expulsión de comunidades derivada de las dinámicas especulativas del mercado inmobiliario. Por ello, explicó que la capital impulsa una política de vivienda basada en tres grandes ejes: construcción masiva de vivienda social, regulación del mercado inmobiliario y cogestión con las comunidades.














