El Paris Saint-Germain se plantó con personalidad en casa del Bayer Munich y con el empate a uno le bastó para pasar a la final de la Champions League con marcador global de 6-5.
El PSG tomó mal parada a la defensa alemana, Khvicha Kvaratskhelia se escapó en velocidad y encontró a Ousmane Dembélé para abrir el marcador con dos minutos jugados, lo que desató la locura en la afición parisina y la tristeza en los alemanes.
Desde muy temprano del partido Bayern y su afición empezaron a remar contra corriente en los futbolístico y con la presión en la cancha y en lo anímico en la tribuna.
Y así pasaron los minutos y así transcurría el partido. El goleador del BM Harry Kane nunca tuvo el peligro de otros partidos, hoy Olise no apareció y Musiala lo intentó; el gol del empate llegó cuando era demasiado tarde en tiempo de compensación pero insuficiente para el marcador global.













