CNN.- “¡Terreno adelante. ¡Ascienda!” Es una orden que normalmente solo se escucha en una película de desastres o en un simulador de vuelo. Pero pilotos y expertos en aviación dicen que estas alertas están generando cada vez más alarma en las cabinas, a medida que señales falsas de satélites de posicionamiento global afectan a vuelos comerciales.
La interferencia de las señales GPS se ha vuelto endémica en zonas de conflicto, incluida la región ahora afectada por la guerra de EE.UU. e Israel con Irán, impactando a aeronaves en rutas que bordean focos de actividad militar en Medio Oriente, el mar Báltico y el mar Negro.
En estos casos, el sistema de advertencia de proximidad al terreno de un avión puede captar una señal errónea y activar alertas inquietantes, aunque la aeronave vuele a una altitud segura.
“Tengo colegas pilotos que se enfrentan a esto de forma habitual. Ese es el verdadero peligro: se está normalizando”, dijo el capitán Ron Hay, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas, que representa a más de 160.000 pilotos en más de 70 países.
Hay, quien trabaja para Delta Air Lines, expresó su preocupación de que los pilotos pierdan confianza en sistemas críticos de seguridad al volverse insensibles a estas alertas.
Además de las alarmantes órdenes fantasma de ascenso, los vuelos que enfrentan estas señales manipuladas experimentan respuestas anómalas en los sistemas, como desplazamientos en los mapas, donde la ubicación del avión en pantalla se mueve kilómetros fuera de la ruta real, o indicaciones erróneas cuando la aeronave está en pista lista para despegar, según una guía de recursos de 2026 de la Administración Federal de Aviación de EE.UU (FAA, por sus siglas en inglés).
Alrededor de 900 vuelos al día se ven afectados por interferencias de GPS, según Benoit Figuet, investigador asociado de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich y fundador de SkAI Data Services, que desde 2024 rastrea estos incidentes en su sitio GPSWise.














