AGENCIAS.- Un potente sismo de magnitud entre 7.5 y 7.7 sacudió este viernes 9 de octubre el sureste de Panamá, seguido por más de un centenar de réplicas, dejando un saldo preliminar de al menos dos personas lesionadas, una persona rescatada entre escombros y cuantiosos daños en infraestructura pública, templos y vías de comunicación, informaron autoridades locales y la agencia EFE. Pese a la magnitud del evento, hasta el momento no se reportan víctimas mortales.
El Instituto de Geociencias (IGC) de Panamá precisó que el temblor principal localizado a una profundidad de diez kilómetros, tuvo su epicentro en las inmediaciones de Tonosí, en la península de Azuero. Mientras el IGC ajustó la magnitud inicial de 7.2 a 7.5, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) elevó la medición definitiva a 7.7.
Néstor Luque, director del IGC, confirmó a la cadena TVN que se han contabilizado al menos 107 eventos secundarios perceptibles en diversos puntos de la geografía panameña.
En la provincia central de Veraguas, el director regional del Sistema de Protección Civil (Sinaproc), Arturo González, confirmó la atención médica de dos heridos y el rescate con vida de un ciudadano que quedó atrapado tras el desplome de una estructura eclesiástica.
Los mayores estragos materiales se concentran en las zonas próximas al epicentro y en la provincia de Coclé:
Colapsos arquitectónicos: en Penonomé, capital de Coclé, una de las dos torres de la catedral de San Juan Bautista colapsó mientras el obispo Edgardo Cedeño y sacerdotes sostenían un encuentro. Asimismo, uno de los costados de la sede de la Gobernación provincial se derrumbó por completo, dejando expuestas sus oficinas.
Aislamiento terrestre: vías hacia la localidad de Tonosí sufrieron fracturas y deslaves que mantienen el paso por tierra totalmente inhabilitado, obligando a los cuerpos de emergencia a coordinar traslados y puentes de asistencia vía aérea.
Servicios básicos e inmuebles: el primer informe gubernamental constató averías en prácticamente todas las plantas potabilizadoras del país, además de afectaciones en hoteles, comercios y edificios estatales.
En Ciudad de Panamá, la intensidad del movimiento telúrico provocó escenas de pánico y evacuaciones masivas de rascacielos y zonas residenciales, donde miles de ciudadanos permanecieron en avenidas ante el riesgo de colapsos estructurales.














