Miles de personas han salido a protestar en múltiples ciudades de España por el indignante desahucio de Maricarmen Abascal, una anciana de 87 años con discapacidad que fue desalojada por la fuerza de su hogar en Madrid tras vivir allí durante siete décadas.
Indignación nacional: Las manifestaciones se han extendido por más de una docena de ciudades, incluyendo Madrid, Barcelona, Sevilla, Vigo, Huelva y Oviedo, reflejando el malestar social ante la crisis de asequibilidad de vivienda en el país.
El detonante: Maricarmen contaba con un contrato de renta antigua por el que pagaba unos 500 euros mensuales. Una empresa inmobiliaria adquirió el inmueble y pretendía elevar el costo del alquiler un 275% hasta los 2,650 euros, una cifra imposible de costear con su pensión de 1,350 euros.
Desalojo forzoso: Tras tres intentos previos frenados por resistencia ciudadana, el cuarto lanzamiento se ejecutó este miércoles con un amplio despliegue de la Policía Nacional, quienes derribaron la puerta y retiraron a la anciana en camilla tras sufrir una crisis de ansiedad.
Foco de la protesta en Madrid: Cerca de 10,000 manifestantes marcharon en la capital y se concentraron específicamente frente al polémico piso de lujo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Los activistas corearon consignas exigiendo su dimisión y utilizando el lema «El ático de Ayuso para Maricarmen».
Presión política: El caso ha provocado duros reclamos cruzados entre el Gobierno central de Pedro Sánchez y la administración madrileña. Se espera que el Consejo de Ministros intente aprobar de urgencia un paquete de medidas restrictivas a los desalojos denominado informalmente como «decreto».
















