Luis Miguel fue dado de alta del Hospital Mount Sinai de Nueva York tras evolucionar favorablemente de una operación de corazón. Tras permanecer dos semanas bajo observación médica, el intérprete abandonó las instalaciones hospitalarias el pasado fin de semana con rumbo a territorio mexicano, donde mantendrá un periodo de reposo lejos de los reflectores.
De acuerdo con la información de la revista Semana, el artista fue sometido a una delicada intervención quirúrgica de carácter cardíaco. El procedimiento estuvo liderado por el especialista español Valentín Fuster, director de la unidad de cardiología del prestigioso Hospital Mount Sinai de Nueva York.
Aunque los detalles específicos del diagnóstico se han manejado con absoluta reserva por parte de su equipo, los reportes médicos indicaron que la operación concluyó de manera exitosa y sin complicaciones mayores.
Durante su ingreso, el equipo del cantante solicitó la suite principal destinada a altas personalidades; sin embargo, esta se encontraba ocupada por la hija de un reconocido multimillonario. Ante esto, el centro médico acondicionó una habitación especial con estrictas medidas de seguridad para garantizar la privacidad del intérprete de «La Incondicional».
En todo momento, Luis Miguel estuvo acompañado por su pareja, la diseñadora Paloma Cuevas, y por su hija, Michelle Salas, quienes manifestaron una alta preocupación durante las horas críticas de la cirugía.














