La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, inauguró hoy, sobre Calzada de Tlalpan, el Jardín Flotante Tlallipan, que en sus 1.8 kilómetros de longitud recupera espacio público integrando movilidad, cuidados, naturaleza, cultura y convivencia.
“Hoy inauguramos una obra distinta, una obra innovadora y disruptiva, una obra por y para los peatones. Habitualmente los segundos pisos se construyen para el transporte público o privado, este es el segundo piso para el peatón”, expresó.
La mandataria capitalina afirmó que esta obra desafía la lógica tradicional de la planeación y construcción de las ciudades, pues ha transformado el espacio público y los ha integrado con su entorno a través de accesos a la avenida Tlalpan así como al Metro.
“Este lugar es una innovación urbana profunda (…) por primera vez tendremos un Sistema Público de Cuidados, no entre cuatro paredes, sino a cielo abierto, al aire libre, entre árboles, flores y senderos, en el corazón de una de las principales avenidas de esta ciudad”, subrayó.
Brugada Molina aseguró que este Parque Elevado se convierte, a su vez, en la primera Utopía flotante de la ciudad, pues ofrece actividades culturales, educativas, lúdicas y deportivas especiales para las niñas y los niños.
Además, con el enfoque del Sistema Público de Cuidados cuenta con talleres y actividades para las personas mayores, así como aquellas de carácter preventivo, desde atención a la salud y laboratorios, hasta mastografías, además de un Cuenco para las Emociones, destinado al bienestar mental.
Entre otros servicios y actividades se encuentran el huerto urbano, mercado asequible, productos saludables, consultorios para el bienestar animal y una tortillería de maíz nativo, comedor popular, lavanderías públicas gratuitas, espacios para cuidados de las niñas y los niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Anunció la instalación de un Centro Libre y Siemprevivas para el acompañamiento a mujeres en situación de violencia, por lo que afirmó que el parque “ayuda a saltar por encima del machismo y del patriarcado, y refleja nuestra convicción de que el urbanismo transformador sólo puede ser feminista”.
















