El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, una reforma al artículo 41 de la Constitución para establecer la intervención o injerencia extranjera como causal de nulidad de las elecciones. Detalles de la aprobación: La iniciativa fue propuesta por el diputado Ricardo Monreal (Morena) y avalada con 307 votos a favor, 128 en contra y 1 abstención.
La reforma busca invalidar procesos electorales (tanto federales como locales) cuando se acredite la participación de actores, gobiernos o intereses extranjeros en los comicios.
Al tratarse de una modificación a la Constitución, el dictamen fue turnado al Senado de la República para su análisis y votación.
Esta aprobación generó una fuerte polarización. El oficialismo (Morena y aliados) defendió la medida como un acto de soberanía para blindar los procesos, mientras que la oposición la catalogó como un riesgo para la democracia.
Posturas del Oficialismo (Morena y aliados)
Protección de la soberanía: La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y legisladores como Ricardo Monreal justificaron la medida argumentando que es necesario frenar posibles intervenciones a través de financiamiento ilícito, ciberataques o campañas de desinformación por parte de gobiernos y empresas extranjeras.
Posturas de la Oposición (PAN, PRI, MC)
Riesgo de censura y autoritarismo: Los bloques opositores criticaron el dictamen durante las sesiones en San Lázaro, señalando que la redacción es ambigua y podría ser utilizada por el partido en el poder para censurar críticas, perseguir a sus adversarios o anular comicios en caso de que los resultados no les favorezcan.
Acusaciones de simulación: Argumentan que esta causal podría usarse como un pretexto político para evitar la alternancia y justificar la permanencia del oficialismo a cualquier costo bajo la narrativa de una «intervención».














