Especialistas, analistas y algunos ex consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) sostienen que el árbitro electoral ha sido omiso y tolerante frente a las campañas anticipadas de Morena. La autoridad ha sido criticada por permitir recorridos, asambleas y promoción de imagen de aspirantes sin establecer reglas claras para fiscalizar sus gastos de forma oportuna.
Este domingo el periódico Reforma, describió que mientras más de 300 morenistas recorren sus estados, organizan actos públicos, reparten propaganda y movilizan simpatizantes para posicionar su imagen rumbo a la elección de 17 gubernaturas en 2027, el Instituto Nacional Electoral (INE) permanece sin reglas para fiscalizar esa actividad política anticipada.
Consejeros electorales como Arturo Castillo han advertido públicamente que el INE «está siendo un árbitro que no está arbitrando un partido que empezó hace ya mucho tiempo».
Morena y otros partidos políticos han adelantado la definición de candidaturas utilizando figuras como «coordinadores» para eludir las leyes electorales y comenzar sus actividades proselitistas meses antes de lo permitido.
Las giras, eventos masivos y la pinta de bardas operan en la práctica como campañas políticas, pero al no ser llamados «candidatos» formalmente, los actores políticos evaden la obligación de reportar de dónde provienen los recursos y cuánto dinero gastan en ellos.
Dado que el marco legal vigente suele ser rebasado por estas prácticas, se ha generado un continuo debate público sobre si el INE debería aplicar sanciones más severas para garantizar la equidad en las contiendas. Puedes consultar los reportes de seguimiento y las discusiones del Consejo General en el portal oficial del Instituto Nacional Electoral.















