Los estadounidenses acuden este martes 3 de noviembre a las urnas para participar en las elecciones intermedias de Estados Unidos, conocidas como midterms. La jornada definirá la nueva composición del Congreso y representará una prueba política para el presidente Donald Trump.
Los comicios se desarrollan en un escenario de polarización, preocupación por el costo de vida y cuestionamientos a las decisiones de la actual administración. Los demócratas buscan recuperar el control legislativo, mientras los republicanos intentan conservar sus mayorías.
¿Qué se elige en las elecciones de Estados Unidos?
En esta jornada se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 lugares del Senado.
También se disputarán 36 gubernaturas, además de otros cargos estatales y locales. Por ello, los resultados tendrán repercusiones tanto en el ámbito federal como en los gobiernos estatales.
Los estadounidenses no votarán por un nuevo presidente. Trump continuará en el cargo hasta enero de 2029, cuando concluya su segundo mandato.
Sin embargo, la nueva integración del Congreso determinará qué tanto margen tendrá para impulsar sus propuestas durante los dos años restantes de su administración.
Las encuestas previas a la jornada electoral muestran una ventaja para los demócratas en la intención de voto nacional para el Congreso.
La disputa por la Cámara de Representantes presenta un escenario favorable para la oposición. En el Senado, la contienda se anticipa más cerrada y dependerá de los resultados en estados clave.
Entre las entidades que concentran la atención están Texas, Ohio, Maine, Carolina del Norte, Iowa y Georgia.
Una victoria demócrata en una o ambas cámaras permitiría a ese partido tener mayor influencia en la aprobación de leyes, el presupuesto y la supervisión del gobierno federal.













