Ciudadanos de República Dominicana aseguran que viajaron a Rusia atraídos por supuestas oportunidades laborales, pero una vez en territorio ruso fueron trasladados a instalaciones militares, donde recibieron uniformes y entrenamiento.
El Gobierno dominicano ha identificado 20 posibles víctimas de este esquema y mantiene una investigación sobre los casos.
Sin embargo, representantes de derechos humanos sostienen que la cifra podría ser mucho mayor y estiman que hasta un centenar de dominicanos podrían haber sido captados mediante falsas promesas.
Uno de los casos corresponde a Jesús Campusano, de 52 años, quien habría viajado desde República Dominicana después de recibir una oferta para trabajar como soldador en Kazán.
Según el testimonio de su hermana, al llegar a Rusia le entregaron un documento escrito en ruso para firmar y posteriormente le retiraron el pasaporte. Después recibió un uniforme y fue informado de que recibiría entrenamiento.
La familia asegura que posteriormente fue notificada de que sería trasladado al frente para combatir contra Ucrania.
Otro caso es el de Maico Enrique Campusano, quien habría viajado con una oferta para trabajar en publicidad. Después de pasar por Panamá y Estambul, llegó a Kazán y terminó en una base militar.














