La Barra Mexicana, Colegio de Abogados, A.C., señaló el peligro que en su opinión presenta la reciente reforma constitucional, mediante la cual se incorpora como causal de nulidad de las elecciones la acreditación de actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales.
En un comunicado exponen que la protección de la soberanía nacional y la preservación de la independencia de los procesos electorales constituyen objetivos legítimos y necesarios en toda democracia. Ningún Estado puede permanecer indiferente ante intentos externos de influir ilícitamente en la voluntad popular.
Añade el documento firmado por la presidenta Ana María Kudisch Castello, que sin embargo, precisamente por la trascendencia de tales valores, las normas que regulan la validez de las elecciones deben cumplir con los más altos estándares de certeza, legalidad, objetividad y seguridad jurídica.
La BMA considera que la nueva causal de nulidad plantea serias interrogantes respecto de su alcance, definición y operatividad. Advertimos que conceptos como “intervención” o “injerencia extranjera” pueden abarcar conductas de muy diversas naturaleza y de carácter ambiguo.
La experiencia constitucional mexicana demuestra que las causales de nulidad electoral deben ser de interpretación estricta y sustentarse en parámetros objetivos que permitan acreditar, con claridad y certeza, una afectación grave, determinante y directamente vinculada con el resultado de la elección.
La incertidumbre jurídica derivada de normas ambiguas puede generar efectos indeseables para la estabilidad política del país. La posibilidad de cuestionar la validez de una elección mediante conceptos amplios o indeterminados podría propiciar litigios prolongados, conflictos postelectorales y una disminución de la confianza ciudadana en los resultados electorales.














