Fuerzas federales realizaron un operativo en Michoacán que resultó en la detención de 12 integrantes de una célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo cual desató fuertes narcobloqueos y quema de vehículos en múltiples municipios del estado.
El despliegue fue ejecutado por Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR). Se llevó a cabo en las localidades de Tinaja de Vargas y Colesio, dentro de los municipios de Tanhuato y Ecuandureo.
Las autoridades buscaban capturar a Heraclio Guerrero Martínez, alias «El Tío Lako», identificado como jefe regional del CJNG en los límites de Michoacán y Jalisco. Aunque él logró escapar, se desarticuló parte de su estructura operativa.
Entre las nueve personas detenidas destacan Marisol «N» y Lourdes «N», plenamente identificadas como la hija y la pareja sentimental de «El Tío Lako».
En el sitio se aseguraron dos inmuebles, 64 vehículos (uno con blindaje artesanal), armamento pesado (incluyendo una ametralladora calibre .50 y cuatro Minimi), aditamentos lanzagranadas, drones y ocho artefactos explosivos improvisados.
Los narcobloqueos de represalia
Como reacción inmediata a las capturas, miembros del grupo delictivo desataron bloqueos coordinados con quema de camiones y automóviles particulares en al menos 25 puntos estratégicos de la entidad.
Se reportaron interrupciones viales en vialidades de municipios clave como Zamora, La Piedad, Quiroga, Churintzio, Chilchota y Pátzcuaro.
Medios locales e informes de seguridad confirmaron que, desafortunadamente, un automovilista civil perdió la vida al resistirse a que los criminales le despojaran su vehículo para usarlo en los bloqueos.
Los nueve detenidos fueron trasladados vía aérea en un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana hacia la Ciudad de México para quedar a disposición de la FGR.















