CNN.- La tasa de natalidad en Estados Unidos lleva décadas descendiendo, lo que ha llevado a investigadores y responsables políticos a buscar causas que ayuden a identificar soluciones. Han surgido todo tipo de teorías, desde el aumento vertiginoso de los costos del cuidado infantil y la difusión de los métodos anticonceptivos hasta el papel de las normativas sobre sillas de seguridad para automóviles.
Un nuevo estudio apunta a un culpable sorprendente y concreto: el teléfono inteligente. Sin embargo, otros investigadores se muestran escépticos de que este único factor pueda desempeñar un papel tan determinante en una tendencia de tan largo plazo.
El año 2007 marcó un “punto de inflexión” especialmente significativo en la tasa de natalidad de EE.UU., señaló Caitlin Myers, economista del Middlebury College y de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), y autora principal del nuevo estudio.
https://8b7a4c86315063e7416a6db8560ad22d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html La Gran Recesión comenzó a finales de ese año, apenas unos meses después de que Apple empezara a lanzar el iPhone en Estados Unidos, el primer teléfono inteligente moderno.
“Al principio, todos asumimos que se trataba de la recesión mundial. Se sabe desde hace mucho tiempo que los nacimientos son procíclicos, por lo que la creencia generalizada era que volverían a aumentar”, comentó. “Pero luego vivimos una recuperación sin aumento de la natalidad”.
En los años posteriores, Myers solía plantear en conversaciones familiares el tema de la “iGen” -nombre dado a la primera generación que creció totalmente en un mundo con teléfonos inteligentes- y reflexionar sobre la disminución de las llamadas conductas de riesgo en este grupo, cuyos miembros tienden a mantener menos relaciones sexuales y a consumir menos sustancias.














