En el transcurso del 2023, las carencias sociales y las condiciones de pobreza en varias regiones de Tamaulipas experimentaron un aumento del ocho por ciento en comparación con el año anterior, según el informe anual de la Secretaría de Bienestar del Gobierno federal sobre la situación de Pobreza y Rezago Social 2023 en el estado.
El informe revela que, durante el 2023, un millón 339 mil 800 habitantes de Tamaulipas, equivalente al 37.9% de la población estatal total, vivieron en condiciones de pobreza. Este número representa un incremento del ocho por ciento en comparación con el 2022, donde se registraron un millón 233 mil 943 habitantes en situación de pobreza, lo que indica un aumento de 105 mil 857 personas más en condiciones precarias durante el último año.
Los datos detallados sobre los diferentes niveles de pobreza durante el 2023 son los siguientes: la pobreza moderada afectó a un millón 197 mil 300 habitantes, un incremento del nueve por ciento en relación con el 2022; la pobreza extrema aumentó un cinco por ciento, alcanzando a 142 mil 500 personas en comparación con las 135 mil 494 del año anterior.
La población vulnerable debido a carencias sociales también experimentó un aumento significativo, con un incremento del 16 por ciento. Aquellos considerados vulnerables por ingreso llegaron a 470 mil personas, mostrando un aumento del uno por ciento. El único indicador que disminuyó fue la categoría «no pobre y no vulnerable», registrando un descenso del cuatro por ciento, con un total de un millón 049 mil 800 personas en el 2023, en comparación con un millón 084 mil 588 en el 2022, representando una disminución de 34 mil 788 personas.
En términos de carencias sociales, la Secretaría de Bienestar informó que en Tamaulipas, durante el 2023, se registraron las siguientes cifras: rezago educativo afectó a 502 mil 900 personas; acceso a servicios de salud, a 732 mil 500 personas; acceso a seguridad social, a un millón 665 mil 600 personas; calidad y espacios de vivienda, a 209 mil 600 personas; acceso a servicios básicos de vivienda, a 302 mil 600 personas; y acceso a alimentación nutritiva y de calidad, a 520 mil 700 personas. Es relevante señalar que todos los indicadores de carencias sociales, excepto la educación, experimentaron un notable incremento durante el periodo mencionado.