Una reciente investigación de The New York Times expone que agencias de seguridad estadounidenses indagan los presuntos vínculos de «Andy» López Beltrán con el contrabando de combustible y el crimen organizado.
Este panorama internacional incrementa la presión sobre el gobierno federal, mientras operadores clave de la red de negocios y contratos gubernamentales, como Amílcar Olán, optan por la huida y abandonan sus residencias en el extranjero.
La nota, firmada por los periodistas Paulina Villegas, Emiliano Rodríguez Mega, Jack Nicas y Steve Fisher, menciona que ‘Andy’ López Beltrán usó intermediarios para contactar a funcionarios de “las fuerzas del orden” de EU por el caso.
El Artículo deja claro que no se han iniciado procesos formales en su contra, pero las investigaciones continúan y «Andy» ha intentado de alguna u otra forma hablar con estas agencias, pero ha sido infructuoso el intento.
Frente al blindaje y la falta de indagatorias formales en México por parte de las instituciones de procuración de justicia, el cerco financiero y político en torno a Andy López Beltrán se estrecha desde el extranjero.
Las revelaciones sobre desvíos monumentales, redes de complicidad sexenal y el impacto de estas investigaciones colocan al círculo íntimo del obradorismo en el centro de un escándalo que ya trascendió las fronteras nacionales.














