El avance tecnológico ha convertido a internet en un espacio fundamental de la vida personal, profesional y colectiva. Actualmente, millones de personas mantienen en la red una parte sustancial de sus actividades, relaciones, recuerdos e identidad, configurando lo que se conoce como la “persona digital”, cuya presencia puede permanecer en espacios virtuales incluso después del fallecimiento.
Ante esta realidad, el diputado Pedro Haces Lago presentó una iniciativa de reformas al Artículo 1392 Bis del Código Civil capitalino, así como a los artículos 6 y 14 de la Ley de Operación e Innovación Digital también de la Ciudad de México, en materia de identidad digital post mortem.
“Nuestra privacidad no debería terminar con nuestra muerte; nuestra voluntad, tampoco, y nuestra dignidad, mucho menos. Hoy podemos darle a cada persona el derecho de decidir cómo y ante manos de quién dejar nuestras plataformas. Que nuestros recuerdos digitales no queden a disposición de una empresa. Que tampoco queden en el abandono, sino que permanezcan donde nosotros queramos y decidamos”, recalcó.
Ante el Pleno del Congreso local, el pasado, el legislador de MORENA señaló que el objetivo de su propuesta es establecer un mecanismo que permita a las personas decidir, de manera anticipada, el destino de su identidad digital y de los contenidos almacenados en plataformas digitales, teléfonos celulares u otros dispositivos.
“Si mañana no estuviéramos aquí, qué pasaría con todo lo que dejamos en la nube, en la red o en nuestros celulares. Qué pasaría con nuestras fotografías, mensajes, correos electrónicos, redes sociales; con todos estos recuerdos o información que durante años fuimos guardando en el internet o la red (…). Aunque podemos morir, nuestra vida digital puede permanecer ahí durante muchos años”, cuestionó.
Al respecto, destacó que en la Ciudad de México el 90.5 por ciento de los hogares tiene acceso a internet y el 91 por ciento tiene Facebook o redes sociales, lo cual significa que millones de personas crearon una identidad digital que permanecerá después de su muerte.
Haces Lago explicó que empresas tecnológicas como Google, Apple y Meta cuentan con herramientas para designar contactos o administrar las cuentas de personas fallecidas, pero cada una establece sus propias reglas. Detalló que si una persona no dejó instrucciones, muchas veces son sus familiares quienes tienen que realizar los trámites y procesos para recuperarlas.















