AGENCIAS.- El proyecto, identificado como Tucson 5, se desarrolla en una zona cercana a la frontera con México y atraviesa parte del territorio de la Nación Indígena Tohono O’odham.
La comunidad considera que la obra viola su soberanía, además de representar una amenaza para el medioambiente y para sitios que tienen importancia cultural y espiritual.
La tribu también cuestiona la necesidad de la construcción debido a la disminución de las detenciones migratorias en ese sector. Según sus representantes, los arrestos se han reducido en 95% durante los últimos dos años.
La Nación Tohono O’odham presentó una demanda para intentar detener el proyecto. Sin embargo, una jueza federal rechazó la solicitud de la comunidad en agosto, al determinar que no había demostrado que el Gobierno estuviera violando su soberanía. La tribu mantiene su disputa legal y apeló la decisión.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) sostiene que el área donde se desarrolla Tucson 5 constituye uno de los corredores utilizados para el tráfico de drogas y de personas.














