Estados Unidos decidió invitar al ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov, a una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, una decisión que provocó reacciones negativas entre algunos países europeos.
La presencia de un alto funcionario ruso resulta especialmente sensible debido a la guerra en Ucrania y a las diferencias que mantienen Estados Unidos y sus aliados europeos sobre la relación con Moscú.
El encuentro del G20 reúne a las principales economías del mundo para discutir asuntos relacionados con finanzas internacionales, crecimiento económico, comercio y estabilidad global.
La decisión de Washington representa además un cambio relevante en el manejo de la relación con Rusia dentro de este foro internacional.
Mientras algunos gobiernos europeos han mantenido una postura de mayor presión sobre Moscú, la administración estadounidense ha mostrado disposición para mantener abiertos determinados canales de diálogo.
La invitación también ocurre en un momento en que las relaciones entre Estados Unidos y varios países europeos atraviesan diferencias sobre la guerra en Ucrania y la estrategia que debe seguir Occidente frente a Rusia.














