Un desagradable incidente tomó por sorpresa a los fanáticos del béisbol en el Estadio Alfredo Harp Helú cuando los Diablos Rojos y los Mariachis se enfrentaron en una pelea campal en medio del campo de juego. Los jugadores de ambos equipos dejaron las bancas y se lanzaron al campo en el octavo inning, generando una escena de violencia que no se espera ver en un escenario deportivo.
El enfrentamiento inició con una discusión intensa entre Oswaldo Arcia, un exjugador de los Diablos Rojos, y un jugador local en el dugout. La discusión escaló rápidamente, provocando que los jugadores de ambos equipos abandonaran sus respectivas bancas y se sumaran al altercado. Durante la trifulca, Arcia golpeó al primera base Japhet Amador, intensificando aún más la situación.
La pelea duró cerca de tres minutos antes de que las autoridades deportivas y el personal de seguridad del estadio pudieran intervenir para separar a los jugadores y calmar la situación. Aunque se reportaron algunas contusiones menores, no hubo lesiones graves.
Este incidente causó una interrupción temporal en el partido entre los Diablos Rojos y los Mariachis, dejando a los espectadores a la espera mientras se reanudaba el juego. Al final, a pesar de la interrupción, los Diablos Rojos se llevaron la victoria con un marcador de 5-2.












