La selección mexicana fue eliminada del Mundial tras perder 2-3 frente a Inglaterra en el partido de octavos de final. El encuentro se disputó en el Estadio Ciudad de México y, a pesar de los goles mexicanos anotados por Raúl Jiménez y Julián Quiñones, el conjunto inglés se llevó la victoria. Sí, se acabó el sueño.
México fue superior durante varios tramos, pero pagó demasiado caro sus errores puntuales. El equipo de Javier Aguirre compitió con personalidad, generó peligro y puso contra las cuerdas al rival, aunque las desatenciones defensivas marcaron la diferencia.
Raúl Jiménez y Julián Quiñones mantuvieron con vida al combinado mexicano con sus goles, mientras que Harry Kane, Jude Bellingham y Anthony Gordon castigaron las desatenciones mexicanas. La salida de César Montes por lesión también marcó un antes y después en una defensa que perdió solidez con el paso de los minutos
40 años y México no ha podido mejorar las actuaciones de 1970 y 1986 a pesar de que ganó los cuatro partidos, en la fase de grupos y contra Ecuador en eliminación directa. Fue una pena.
Sin embargo México se fue con la frente en alto en este su tercer mundial en casa. Jugó mejor de lo que se esperaba y brindo grandes alegrías a la gente. Luchó hasta el final contra Inglaterra, uno de los favoritos a ganar la Copa del Mundo.














