CNN.- La emergencia sanitaria en Venezuela por los terremotos del miércoles golpean un sistema de salud que arrastra una larga crisis por años de deterioro y falta de inversión, un panorama que no se modificó sustancialmente en los últimos meses con los cambios en el Gobierno y la asistencia enviada por Estados Unidos, y vuelve a ser puesto a prueba con otro desastre natural.
Las primeras imágenes muestran hospitales desbordados, con salas improvisadas en pasillos y hasta en la calle por el alto número de heridos, que todavía está en cifras preliminares.
“El sistema tiene muchos años con un deterioro importante. Una situación como esta no lo encuentra en las mejores condiciones. En líneas generales, las condiciones son de preocupación”, dijo a CNN el especialista en políticas públicas de salud Marino González, miembro de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela.
El Ministerio de Salud informó que activó la red de ocho hospitales públicos en la Gran Caracas (que abarca la mayoría de las zonas afectadas) y a ello se suman 12 clínicas privadas para tareas de triaje, estabilización y hospitalización tras los terremotos.
“El factor crítico es la gestión de los recursos. Existe ya una coordinación de recursos públicos y privados, esa es una buena noticia”, comentó González.
La decisión pasa por administrar los pocos recursos disponibles. El último reporte de la Encuesta Nacional de Hospitales, una iniciativa de la organización Médicos por la Salud que monitorea el sistema desde hace más de una década, arrojó en 2024 un déficit de cerca del 60 % de la capacidad quirúrgica, con unos cuatro quirófanos operativos en promedio cuando la capacidad arquitectónica por hospital es de unos 10.















