Un sismo de magnitud 6,9 sacudió la mañana del jueves 25 de junio el norte de Japón, cuando a este lado del mundo todavía era miércoles, y se sintió con fuerza en Tokio, sin que las autoridades japonesas hayan emitido una alerta de tsunami.
Por ahora no se han reportado daños, aunque los servicios del tren bala, el ‘shinkansen’, permanecen suspendidos.
Takaichi también indicó que se han activado medidas de emergencia para el rescate y la asistencia de posibles afectados, y que el Gobierno estableció “de inmediato” una oficina de respuesta en el Centro de Gestión de Crisis de su residencia oficial.
Por su parte, el portavoz del Ejecutivo, Minoru Kihara, afirmó en rueda de prensa que hasta el momento no hay información sobre víctimas, heridos o fallas en instalaciones nucleares.
Japón se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo, por lo que experimenta terremotos con frecuencia y cuenta con infraestructuras diseñadas para resistir estos movimientos.















