Los señalamientos de Manuela Obrador, prima del expresidente de la República, desde su puesto como delegada de Programas del Bienestar en Chiapas, que insultó al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, llamándolo “asqueroso” fueron imprudentes y no ayudan a mantener a flote la difícil relación con ese mandatario y su gobierno.
Así lo advirtió el líder de la bancada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal.
Lo anterior, en coincidencia con las opiniones de la Presidenta de la República, que incluso indicó que se pediría a la Secretaría de Bienestar revisar la situación de su delegada en Chiapas, para determinar si hubo alguna falta administrativa por sancionar.
Ello, debido a que las declaraciones de Obrador Narváez se registraron en el marco de una “asamblea informativa” del partido guinda, organizada en la zona de Palenque, y no en un evento oficial de la Secretaría de Bienestar, a la cual está adscrita.
“Debería tener cuidado, hay imprudencia, no ayuda, hay que buscar caminos de entendimiento racional, si al fuego lo queremos combatir con fuego pues es una mezcla peligrosa para cualquier convivencia”, sostuvo













