Más allá de ser el máximo símbolo sexual de los años 50 y un mito global, Marilyn Monroe fue una mujer inteligente, con un intelecto superior a la media y una figura pionera en la industria cinematográfica.
Hoy la recordamos a 100 años de su nacimiento y de inspirar toda una época esta icónica actriz, modelo y cantante estadounidense.
Detrás de la «rubia tonta»: Aunque Hollywood la encasilló en papeles estereotipados, en la vida real era una ávida lectora de literatura clásica y filosofía.
Era una mujer sumamente perceptiva que estudió actuación seria en el Actors Studio de Nueva York para perfeccionar su talento.
Visión empresarial: En 1955, cansada de los bajos salarios y de la manipulación de los estudios de cine, dio un paso audaz para la época al fundar su propia productora, Marilyn Monroe Productions, buscando mayor autonomía artística.
Infancia difícil: Creció en hogares de acogida y sufrió la falta de afecto familiar, algo que marcó su vulnerabilidad, su búsqueda de pertenencia y sus constantes problemas de salud mental a lo largo de su vida adulta.
Un ícono inmortal: Su vida terminó de forma prematura a los 36 años en 1962, pero su estilo, su glamour y su magnética presencia en pantalla siguen vigentes, convirtiéndola en una de las leyendas más grandes de la historia del cine.














