Clara Brugada anunció que los partidos se verán en pantallas gigantes. La medida busca que quienes no pueden pagar una suscripción también vivan la pasión futbolera. No se reveló el costo.
La idea es instalar los llamados Fan Fests en cada una de las 16 alcaldías; allí habrá pantallas gigantes donde la ciudadanía podrá reunirse a ver los encuentros sin pagar un peso.
La propia Brugada lo explicó en conferencia de prensa: «Uno de los objetivos es hacer que la población pueda vivir estos momentos del Mundial; sabemos que hay una pasión futbolera importante y que hoy no todos pueden acceder gratuitamente a ello».
La jefa de gobierno no precisó el monto que pagó su administración; solo dijo que su equipo entró en negociaciones directas con la FIFA (el organismo que fija los costos de los derechos de transmisión) y que finalmente se llegó a un acuerdo.
La decisión de Brugada no fue un capricho. El lunes 25 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum opinó que las transmisiones del Mundial «deberían ser abiertas para toda la población». Brugada recogió el guante y lo hizo realidad en la capital. «Coincido con la presidenta», afirmó la alcaldesa, y recordó que el acceso gratuito al fútbol es una forma de inclusión social.














