El 14 de mayo de 2026, el panorama político mexicano estuvo marcado por el choque entre el oficialismo y la oposición respecto a la seguridad nacional, las relaciones internacionales y el inicio de procesos electorales locales.
MORENA
La presidenta Claudia Sheinbaum exigió a Estados Unidos presentar pruebas concretas en el caso de Rubén Rocha Moya (exgobernador de Sinaloa), acusándolo de presunta narcoelección, resaltando la defensa de la soberanía nacional ante la presión estadounidense.
Morena y aliados (PT/PVEM) se mantuvieron firmes en sus alianzas rumbo a 2027 y exigieron una investigación contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos (PAN), por la presencia de la CIA en su entidad tras un incidente mortal.
Legisladores de Morena calificaron de «injerencismo» los señalamientos internacionales contra sus miembros.
PAN
La dirigencia nacional, encabezada por Jorge Romero, anunció que solicitará un juicio político contra Rubén Rocha Moya y la desaparición de poderes en Sinaloa, citando acusaciones del Departamento de Justicia de EE. UU. sobre vínculos con el crimen organizado.
Kenia López Rabadán defendió la gestión de la gobernadora Maru Campos y acusó a Morena de ser «narco-encubridores» por atacar a la oposición en lugar de combatir el crimen.
Marco Cortés indicó que, aunque el PAN busca competir solo en las elecciones federales, se estudian alianzas estatales para las elecciones de 2026 y 2027.
PRI
Se sumó a las denuncias internacionales de «narcoelección» en Sinaloa junto al PAN y PRD, reactivando expedientes ante organismos internacionales.
Alejandro Moreno sugirió una coalición opositora amplia que incluya a PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, PVEM y PT para las futuras elecciones.
MOVIMIENTO CIUDADANO
Se reportaron tensiones internas en el partido respecto a la estrategia de alianzas.














