En medio de gran malestar, la Unión de Padres de Familia de México expresaron su «profunda indignación» por el adelanto del fin del ciclo escolar 2025-2026 al 5 de junio, casi seis semanas antes de lo previsto, como lo anunció el titular de la SEP, Mario Delgado.
La principal preocupación es el rezago educativo, la falta de cuidado infantil para los padres que trabajan y la pérdida de días lectivos esenciales.
Considera que perder más de un mes de clases (de 5 a 7 semanas) profundiza las deficiencias en lectura y matemáticas, calificándolo como un «golpe al derecho a la educación».
El fin anticipado complica a los padres que trabajan, quienes deben buscar alternativas para el cuidado de sus hijos durante el tiempo restante antes del regreso a clases en agosto.
Aunque se argumentaron las altas temperaturas y el Mundial de Fútbol 2026, muchos padres sienten que estas razones no justifican la pérdida de tantas semanas de aprendizaje, debido a que sólo se jugará en tres municipios.
Señalan que el sistema escolar ya presenta demasiados puentes y pausas, y ven este adelanto como un retroceso en el fortalecimiento académico.













