Con prótesis que simulaban el envejecimiento, cabello canoso y hasta bastón, el “Conejo Malo” se transformó en una versión futura de sí mismo, desatando reacciones en todo el mundo.
El artista puertorriqueño Bad Bunny volvió a romper esquemas, esta vez en la Met Gala, donde llegó completamente irreconocible.
El tiempo no espera a nadie, ni siquiera a Bad Bunny. El cantante optó por acelerar las manecillas del reloj, llegando como una versión envejecida de sí.
“Tal vez como reflejo de nuestro miedo a tener que enfrentarnos a nuestra propia mortalidad, la industria de la moda orientada a la juventud ha ignorado tradicionalmente el cuerpo envejecido”, reza un texto del catálogo de la exposición.














