El Buró Federal de Investigaciones (FBI) acusó formalmente a Corea del Norte de orquestar el mayor robo de criptomonedas de historia, tras la sustracción de la histórica cifra de 6 milñ 300 millones de dólares en activos digitales de Binance, la plataforma de intercambio más grande del mundo.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el sofisticado ataque informático ejecutado a finales de octubre de 2026 fue perpetrado por la entidad de ciberespionaje conocida como TraderTraitor, un grupo de hackers de élite vinculado estrechamente al régimen de Pionyang.
Las investigaciones del FBI detallan que el asalto cibernético se consumó en cuestión de minutos luego de comprometer el ordenador portátil de un ingeniero de operaciones de la compañía.
Tras ganar acceso no autorizado a los sistemas centrales, los atacantes vaciaron múltiples billeteras digitales y comenzaron un rápido proceso de conversión de los fondos robados a la red de Ethereum (ETH).
El objetivo final de esta maniobra, según la alerta policial, es fragmentar y blanquear los multimillonarios recursos a través de servicios de finanzas descentralizadas (DeFi) y plataformas de intercambio instantáneo para borrar el rastro del botín.
Ante el descomunal impacto financiero y el desplome de casi el 5% en el precio del Bitcoin, Binance implementó un plan agresivo de control de daños. La firma suspendió de inmediato los retiros de capitales de manera temporal para frenar el drenaje de activos.
Asimismo, mediante una alianza estratégica con investigadores de blockchain y competidores de la industria, la empresa logró congelar cerca de 3,000 millones de dólares y dispuso de sus propios fondos de emergencia para garantizar que el 95% de las pérdidas de los usuarios sean absorbidas en su totalidad.
El histórico golpe digital ha encendido las alarmas de seguridad global, ya que el Gobierno estadounidense sostiene que estos recursos no solo buscan evadir las sanciones comerciales tradicionales, sino financiar directamente los programas de desarrollo de armamento nuclear y balístico de Corea del Norte.
Mientras el FBI insta al sector privado a bloquear de forma masiva cualquier transacción ligada a las direcciones del grupo delictivo, la Casa Blanca ha adoptado una postura de cautela; el presidente estadounidense Donald Trump declaró que la recolección de información continúa activa y que aún evalúan con rigor la autoría definitiva detrás de lo que expertos ya definen como un «robo bancario a la velocidad de internet».















